sábado, abril 18

...piedras al corazón.

Es lo que nos ha tocado.






Y yo te quité tu vestido de deseos,
hice un pacto con el cielo infinito
bajo el suelo de hojas azules mientras
te preguntabas cómo se llamaba.
Yo acariciaba tu nombre y tú me disparabas
piedras al corazón pisando charcos.


Y nos bebimos la noche,
aquella botella duró
tanto como nuestros deseos
que nacieron muertos.

Y yo te quité tu vestido de secretos,
hice un pacto infinito con el suelo
bajo un cielo de hojas azules mientras
te preguntabas cómo me llamaba.
Yo acariciaba tu nombre y tú me disparabas
piedras al corazón pisando charcos.

Y nos bebimos la noche,
aquella botella duró
tanto como nuestros deseos
que nacieron muertos
o murieron recién nacidos,
como quieras decirlo.

Nuestros secretos
que nacieron muertos
o murieron recién nacidos,
como quieras decirlo,
como quieras decirlo,
nuestros deseos
que nacieron muertos.

Y yo te quité tu vestido de deseos,
y yo te quité tu vestido de secretos.


No hay comentarios: